Es la cantinela de siempre
con las monotonías de los días.
Si sí. Ya puedes fijar los acordes
y marcar bien los sí bemoles
en la partitura que tengas.
Atardecer que siempre llega.
Amanecer que ya te fuiste.
Tengo los huesos entumecidos.
¿Donde está la memoria de mi muerte?
¿Donde la muerte que ya fue?
La vida es como un beso
que deja los recuerdos transitorios.
Lo que pasó
siempre quiere escribir nuestro presente
con tinta de neblina.
Durar y persistir
ante la noria mágica existente.
El sol y tierra forjan la negrura
en el continuo de jornadas.
Nuestra voluntad retuerce la idea
queriendo que los desgastes no se noten
en ese pasar de períodos.
Entrado en noche
no te atormentes
en nada,
siempre vienen auroras
con un paraíso celeste.


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