<table background="http://s164.photobucket.com/albums/u8/karlitag_2007/texturas/th_blanc.jpg" border="0" cellpadding="8" cellspacing="8"><tbody><tr><td>
<table background="http://img215.imageshack.us/img215/5507/amanda2520ang5b15dcd5.jpg" border="0" cellpadding="8" cellspacing="8"><tbody><tr><td> <table background="http://s164.photobucket.com/albums/u8/karlitag_2007/texturas/th_blanc.jpg" border="0" cellpadding="2" cellspacing="2"><tbody><tr><td><center>
[font=Comic Sans MS]”Tú eres la noche, esposa,
la noche en el instante mayor
de su potencia lunar y femenina”
- Miguel Hernández-
AURORA RUBORIZADA
(A Paz, por tanto)
Se cuelga desmayada de las nubes
con increíble esmero
un aura de glicinias y manzanas.
Está dormido el viento.
Mi pecho se ha empapado de tu nombre
y el rocío salobre,
que brota fugitivo de mi cuerpo,
va apagando tu sed, que se hace dulce
cada vez que me besas y te beso,
o siempre que desnuda me recorres
ilimitadamente los secretos
cautivos en tus manos hacendosas.
Siento como se funde
en insuperable celo
mi rocío de jazmines
con tu escarcha de deseo.
Desde la luna apagada
desciende un aroma intenso.
Y, aunque la noche se fuga,
siguen abiertas y oliendo
con su eterno femenino
las magnolias de tus pechos.
Va naciendo la luz niña
en un cantar de romero,
trepando por las paredes
anochecidas. Hay dentro
de la habitación un roce
húmedo y voraz de cuerpos.
Y la luz se ruboriza,
acechando tras el recio
portalón de las ventanas.
Suena a adagio tu jadeo.
Lejos, las campanas dicen
su llamada. Dos jilgueros
madrugadores parecen
cantar nuestros nombres tiernos,
que en ebullición constante
hierven transidos en celo
casi desahuciadamente
sobre el fuego del aliento.
Flota un aire de derrota,
enmarañado en silencio,
por las piernas y los brazos
y estremecido en el lecho.
No hay fuerzas para un combate
que añadir a este torneo,
que desde la anochecida
disputamos con empeño.
Tú, doncella y cortesana,
yo, villano y caballero.
Luis Carlos Mendías.[/font]

[font=Comic Sans MS]“Abrazaré todas tus primaveras”
(Serventesios)
Abrazaré todas tus primaveras
y cuando se acabe este crudo invierno
seguiré gozando tu amor eterno
soñando a tu lado dulces quimeras.
Entre maleza sembraré las flores,
semillas nuevas entre los rastrojos,
renacerá un brillo nuevo en tus ojos
colmaré tu ser de nuevos amores.
Ceñiré todos los sueños perdidos
para correr en pos de nuevos vientos,
hasta calmar todos mis sentimientos
cruzaré caminos por ti seguidos.
Soñaré en las noches apasionadas.
abrazaré gozoso tus suspiros
mientras tu voz arrulla mis oídos,
recordaré caricias olvidadas.
Roberto Santamaría.[/font]

[font=Comic Sans MS]Quita el último botón...
Soneto decasílabo
No sé si los astros son culpables.
No sé para qué te apareciste.
Acepto y confieso que trajiste
caricias y roces adorables.
Y en aquellas horas deleitables,
“-quisiera ser tuya”, me dijiste.
El beso prendió y, entonces, fuiste
de mis pretensiones más afables.
Ahora marqué mis territorios,
quisiera tenerte por completo,
deshazte de tantos accesorios,
que empiezo a perder todo respeto.
Desnuda mujer tus ilusiones,
cedamos la rienda a las pasiones.
Eduardo Ramírez.[/font]

[font=Comic Sans MS]TAN SÓLO UNA MUJER
Esta soy yo
una mujer sin horizontes,
que se desliza por entre las manos
implacables del destino,
perdida en insomnes amaneceres,
donde el corazón escribió
una larga historia
de amores sin sentido.
Cada uno de mis sueños
tomó su propio rumbo,
la ilusión murió sin retorno alguno,
y el alma se perdió
en el fondo de la sinrazón,
por tanta cobardía.
No le temo a las sombras
que se extinguen,
sino a la luz que descubre
esta desgarrada falsedad,
que hoy adjunto,
al debe y el haber de mi existencia.
Ahora tengo que partir
no puedo llorar y ser valiente
ni ser la mujer inalterable,
que inicie un principio en el tiempo.
Tal vez cuando regrese
la vida misma me abrirá el camino;
que al final no conduce a ninguna parte.
Esta soy yo,
una mujer, una melodía del ayer
en el silencio.
Martha Velázquez.[/font]

[font=Comic Sans MS]Rosas
Son rumores de primavera
en días nublados
de nostalgias
los que cubren
mi piel canela…
y es la rosa amarilla
abrazada a mi melancolía
de esas noches
vestidas de luna
dormida yo, en su cuna…
y bostezo,
al dormir de los inviernos
en el despertar
de las primaveras
en bellas acuarelas
que se deslizan
sobre riachuelos…
y te pienso
en el beso que amanece
al borde de mis labios,
suspirando y pronunciando
tu nombre amado
y diciendo, cuanto te amo,
abrazando, mis rosas amarillas
esas, que tu me has regalado
en el renacer de una sonrisa.
Karla G. Sandoval.[/font]

</center><BGSOUND SRC="http://www.midi.cl/midi/Adriano_Pappalardo%20-%20Recomencemos.mid" AUTOSTART="TRUE" LOOP="INFINITE">
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