<table background="http://i301.photobucket.com/albums/nn72/Anamer_2008/CAPAS%20DE%20FONDOS/negro.jpg" border="0" cellpadding="8" cellspacing="8"><tbody><tr><td>
<table background="http://img215.imageshack.us/img215/5507/amanda2520ang5b15dcd5.jpg" border="0" cellpadding="8" cellspacing="8"><tbody><tr><td> <table background="http://i301.photobucket.com/albums/nn72/Anamer_2008/CAPAS%20DE%20FONDOS/negro.jpg" border="0" cellpadding="2" cellspacing="2"><tbody><tr><td><center>
GRIS AZUL
Qué poco queda de aquel tiempo
de rosas
y que oscura nada embarga
mi gélido presente.
Con los brazos en cruz ante el destino,
me detengo un instante
y tu nombre vuelve a alborotar mi alma,
como aquel día en que llegaste.
De qué sirve la vida sin tu vida
y sin el beso de tu luz en mis pupilas.
Maldito atardecer que sangra,
con la herida abierta de tu ausencia.
En almohada de olas vespertinas
descansará el dolor
y todo volverá al eterno equilibrio
entre las aguas.
Maldita soledad que desdibuja
el gris azul de la mirada
y me vuelve animal
que sueña con la muerte.
ARREPENTIMIENTO DE UN SUICIDA
Tan oscura como la noche
y tan cobarde como el miedo
a trasluz de la angustia el mar te mira.
Te acorrala contra el confuso aplomo
y el incesante engreimiento
de la alucinación.
Aprisionada contra el vértigo
un llanto huracanado te rodea
y das por hecho, acaso,
que el consenso capaz de unirte
te aprieta, impenitente, con su fuerza
hasta el final de la exasperación.
Las olas y su espuma inconsistente
trasportan el abismo
hasta el misterio obsceno
de la indecisión.
Conociendo de antemano
las represalias de la cobardía
quieres recuperar un alma nueva
antes de que la aurora se despierte
y al mismo tiempo que
la procaz osadía del arrepentimiento
se arrepienta.
“El mar amando, el mar apetecido,
el mar, el mar y no pensar en nada”
-Manuel Machado-
bajamar
Cabrillea la piel del agua inquieta
como virgen en noche de sorpresas.
Espera entre la espuma
sentir el bisturí
del tajamar de bronce del falucho,
con su vela latina,
única, desplegada y marinera.
Cercanos a la orilla,
en cesáreas continuas y espumosas,
farallones nacientes
asoman lentamente sus cabezas.
Viene la bajamar y estoy mirando
un cielo que se ahonda
en azules nimbados. Media tarde
sobre el confín del mar.
Sentado a sus orillas le contemplo
mientras va contándome las penas,
ola a ola,
de todos sus naufragios;
de tantos visitantes que quedaron
bajo sus hondas aguas,
departiendo con limos y cangrejos.
En bajamar mi alma
y la nostalgia.
Esta noche
Ven esta noche, acércate a mi boca
profiriendo la frase que yo espero.
Fallezco por oír ese “te quiero”
y vivo así perdida, como loca.
¿Qué tiene tu mirar que me trastoca?
¿Qué magia has invocado que me muero?
Sucumbo cuando llegas zalamero,
seduciendo a la brisa que me toca.
Hasta el mar huiré si no me amas
y mi alma soltaré, buscando olvido,
me arrojaré a las aguas de otro amor
donde encontrar calor y envuelta en llamas
arderé de pasión en otro nido.
Tú te arrepentirás con gran dolor.
Serás el perdedor
y cuenta te darás que me querías,
más ya no escucharé tus letanías.
HUMILDAD Y GRANDEZA
(Soneto)
Ante tí, mi Hacedor, reconociendo
tu poder infinito y la grandeza
que derramas en mí, con gran largueza,
y cautivas el alma que te ofrendo.
Aunque soy tan indigno, estoy sufriendo
y humillado yo inclino mi cabeza,
te suplico perdón por la bajeza,
de olvidarme de ti y seguir viviendo.
Y en esta inmensidad que me extasía
percibo tu presencia tan latente,
la noche con su magia y fantasía,
me envuelve entre su luz, intensamente,
cual regalo de amor, en demasía,
que me brindas, Señor, eternamente.
Cómo pude, mi Dios, por un momento
negarle al corazón tanta delicia
si eres fuente de paz y de justicia.
YA NO PUEDO LLORAR
Ya no puedo llorar aunque yo intente
rescatar mi sentir. En este abismo
peligroso y real, no hay atavismo
que yo desee seguir. El presente
doloroso y sin luz que me has dejado,
me empuja a decisiones, sin remedio.
No deseo rutina ni intermedio
en este amor que tú has sacrificado.
Maldeciré tu nombre y tu llegada
ante este mar que otrora fue morada
y nos llenó de cantos de sirenas.
Mas lograré rasgar estas cadenas,
que sumieron mi vida en la penumbra,
y buscaré ese sol que todo alumbra.
Mi alma no se acostumbra
a calvarios de celos posesivos,
nefastos, inhumanos y opresivos
Noviembre 2.008
</center><BGSOUND SRC="http://www.nurisite.com/midisonly/pianobar/silencio.mid" AUTOSTART="TRUE" LOOP="INFINITE">
</TD></TR></TABLE></CENTER></TD></TR></TABLE></CENTER></TD></TR></TABLE></CENTER></TD></TR></TABLE></CENTER>[/align]


[/align]
[/align]
[/align]
[/URL]
[/align]
[/align]
[/align]
[/align]

[/align]

[/align]