<table background="http://i301.photobucket.com/albums/nn72/Anamer_2008/CAPAS%20DE%20FONDOS/negro.jpg" border="0" cellpadding="8" cellspacing="8"><tbody><tr><td>
<table background="http://img215.imageshack.us/img215/5507/amanda2520ang5b15dcd5.jpg" border="0" cellpadding="8" cellspacing="8"><tbody><tr><td> <table background="http://i301.photobucket.com/albums/nn72/Anamer_2008/CAPAS%20DE%20FONDOS/negro.jpg" border="0" cellpadding="2" cellspacing="2"><tbody><tr><td><center>
“Tengo la certidumbre
de haber vivido antes estos versos”
- Pedro Javier Martínez –
al verte
Traigo dormida, niña, la mirada
por tu blusa de azules complacientes.
Si te digo que habitan mariposas
en tu pecho es porque las he visto,
en cada primavera, escapar alocadas del escote
junto a un cierto perfume
a mirto, mejorana y músicas florales.
Vuelan a veces las aves de mis manos
junto a la melodiosa
pintura de sus alas desplegadas,
pero sumisas vuelven a tu nido.
Estoy seguro, niña,
de haberte recitado ya estos versos.
Mis ojos y mis labios permanecen.
ME GUSTA MIRARTE
Me gusta mirarte aún cuando no estás
a través del roce inexistente
o de un orgasmo a solas
Abarco tanto como tu nombre
y tan poco como mis manos abiertas
A veces, también olvido el pensarte
pero cuando regresas,
es como el beso primero:
Tiemblo de nuevo, te amo lo de siempre
porque no hay más después de tanto.
Desde el otoño
Como una débil y tierna mariposa,
presagio de un final de primaveras,
me llega hasta las manos
que enrojecieran de ternura
la desazón sobrevivida.
La palpable ocritud que dosifica
el color de los últimos suspiros
de páramos y hojas
va convirtiendo la palabra otoño
en la imagen caduca
de robledales y choperas.
Duerme,
al calor de las hojas voladizas,
el gesto que da vida
de otra nueva primavera.
CUAL AZUL MARIPOSA HERIDA
Con alas de seda apareces un día,
y herida de muerte te posaste en mi mano;
fueron letargos e insomnios tratar de curarte,
mi querida libélula, azul del cielo,
¿ pues llorabas? No sé, pero sí,
yo contenía mi aliento,
¿sonreías? ¡qué pupilas!
y tus ojos me miraban fijos
como dos perlas de agua bendita,
encendiendo una fogata,
con amor apasionado;
¿cantabas? Era tu alma
que sonaba a melodía,
mientras tu te apagabas
en un sueño callado.
Triste historia acaecida
en mis manos trémulas
de la belleza hecha luz,
con amor en mis sombras.
Porque fuiste mariposa delicada,
mi muchacha de Abril
tan pequeña y refinada,
volátil, como este sueño.
MI QUERIDA CONFIDENTE
El tacto que se posa en mi alegría,
batir con una gran incertidumbre,
se niega a vegetar en la costumbre
que mata sensaciones, día a día.
Por siempre habitaré tu cercanía,
orlada con las chispas de tu lumbre;
muy juntas subiremos a la cumbre
del sueño, despojada mi agonía.
Volátil compañera, flor con alas,
en danza por mi piel, muy dulcemente,
dejando tus consignas candorosas.
No escapes, confundida con bengalas;
te adoro, mi querida confidente,
esencia de mis versos y mis prosas.
MARIPOSA DE ALTO VUELO
Mariposa de alto vuelo
que hasta mi mano llegaste
y en ella depositaste
tu ventura y tu consuelo.
Me salvaste del desvelo
que produce el desamor
y trocaste mi dolor
en sonrisa y esperanza.
Vuelvo a sentir que me alcanza
la vida con su color.
La vida con su color
la llevas en tu belleza
y destilas tu pureza
al fundirte con la flor.
La magia de tu esplendor
es como luz encendida,
y de ella vuelas prendida
derramando paz y calma.
Siento que vives en mi alma
como caricia cumplida.
Como caricia cumplida
se han vuelto todos mis días.
Mis manos no están vacías
y ya no siento la herida.
Al mundo me siento unida
y agradezco los instantes
hermosos y deslumbrantes
que me depara el destino.
Mariposa, en tu camino,
regalas dones amantes.
Mi mariposa azul
Mi mariposa azul tiene las alas
fatigadas de volar.
Descansa ella a la sombra de mis sueños,
se alegra con mi cantar.
Responde a mi llamado en un segundo,
con la noche ella se va
a dormir en la copa de los árboles,
a hablar con el más allá.
En mi mano se posa cada tarde,
respira el aire de amor.
Comulga con la fe, cobijo firme,
no tiene miedo al dolor.
La llama de la vida en ella mora
y ama tanto la verdad.
Humilde, mansa, tierna con la gente,
nunca olvida una amistad.
Mi mariposa azul vive escondida
en lo hondo de mi ser.
Tan solo me abandona cuando dudo,
pero tiene que volver,
porque es la dulce musa que me guía,
mi mejor inspiración.
En su vuelo me trae mil palabras,
mensajeras de ilusión.
</center><BGSOUND SRC="http://www.brucedeboer.net/the_butterfly_bruce_deboer.mid" AUTOSTART="TRUE" LOOP="INFINITE">
</TD></TR></TABLE></CENTER></TD></TR></TABLE></CENTER></TD></TR></TABLE></CENTER></TD></TR></TABLE></CENTER>[/align]


[/align]
[/align]


[/align]
[/align]

[/align]

[/align]

[/align]
[/align]
[/align]