Rossana, modestamente, estoy para servirte.
Mi historia fue parecida,
yo también me molesté
cuando malinterpreté
ayuda que fue ofrecida.
Me vino una sacudida
y por poco me desboco,
al tranquilizarme un poco
la consideré otra vez;
hoy con mucha lucidez
esa situación evoco.
Con afecto
Germán



