Accediendo a una amable invitación de Ana Mercedes Villalobos, buena amiga y gran poetisa, me presento aquí como un ferviente aficionado a la décima espinela. Confiado en sus posibilidaddes y en la aceptación de los poetas que la cultivan, o sencillamente gusten de ella, me permito lanzar un desafío poético en ése género, sobre cualquier tema, de modo que podamos conocernos y aprender mutuamente. Para todos un saludo respetuoso.
Germán
He aquí el desafío
Estimula al verseador
a veces la introspección,
también halla inspiración
mirando a su alrededor.
Mas si tiene un contendor
que lo reta al contrapunto,
sin importar el asunto
entra a la arena a payar
con la idea de acabar
como vencedor presunto.
Entonces es su cabeza
vorágine de talento
para poner el acento
donde exige la agudeza.
Se reviste de nobleza
y compone con respeto,
en esta clase de reto
está la gracia en no herir
aunque algo se hace sufrir
poniendo al otro en aprieto.
Yo reclamo tu presencia,
aquí, mi amigo poeta,
deja tú que me entrometa
e incite a la competencia.
Hagamos esta ocurrencia
como gallos de pelea
pero que la riña sea
sin cantar quiquiriquí,
hagamos en paz aquí
una lírica asamblea.
Si resultas el mejor
me destocaré el sombrero
y si salgo yo el primero
tú me rendirás honor.
Probaremos el sabor
del triunfo y de la derrota,
cada uno pondrá su cuota
en la lid caballerosa
donde la espinela airosa
será la que dé la nota.


