by Marién on Tue Apr 08, 2008 8:55 pm
Compañero Luis Carlos Mendias, suelo decir que un soneto para ser bueno tiene que ser excepcionalmente bueno porque los esquemas rimáticos son demasiado encorsetados y a mí me sucede con frecuencia, al leer sonetos, que se me escapa la riqueza de la intención poética, tan perturbada me quedo por la cadencia de la rima consonante. Sin embargo, en tu soneto no perdí nada, agarré todos los matices de tu voz poética, me bebí metro, rima, ritmo, mensaje, sensaciones y paisajes interiores, y vengo a decirte que acabo de leer un soneto de excepcional calidad técnica y artística. Mis más entusiásticas felicitaciones por "Concepción", un bellísimo poema con imágenes de alto valor literari. Sin demérito de los demás, destaco el primer cuarteto como uno de los más hermosos que alguna vez leí.
Por hacerte compañia te dejo otro de los poemas de mi "Romance de la Morisca", sonrojada de vanidad porque un compañero con tu estatura intelectual y poética manifestó aprecio por mis humildes versos.
Un abrazo, Luis Carlos Mendias. Y muchas gracias por haber estado aquí. Tu presencia engalana este post y honra mis letras.
SUEÑO
De mi camisa de gasa
hizo su mantón el viento,
destapando mis caderas,
desvelando mis secretos;
me despojó de vestidos
el olor del limonero.
Resbalaban como peces
tus ojos sobre mi cuerpo.
En el brocado sedoso
de las sábanas del sueño
aleteaban murmullos.
No me tocaban tus dedos
y aun así me estremecía
con el roce de tu aliento;
Se deslizaba en mi piel
el caudal de tu deseo.
La noche se desvelaba
en la fronda del almendro
por temor a que te fueras
cuando estuviese durmiendo.
Yo me soñaba desnuda
en el umbral de tu pecho.
Un milagro se escondía
en mi patio de silencios.