Desde los trece años ya fué mía. Mi novia.
Siguió creciendo, su cuerpo tomó formas de mujer.
De pronto, se marchó de mi lado.
Después de un tiempo regresó. Llegó la gloria.
Nuestra loca pasión, un manto voluptuoso hizo tejer
de un amor totalmente apasionado.
Nuestro goce sensual reiterante como agua de noria.
Miles de deleites, infinitas columnas de insesante fenecer
Amor, sexo, placer..todo amalgamado.
Cuando el sudor escribía nuestra historia,
y anhelantes aún de más amor...llegó el amanecer,
Un eclipse de sol yo hubiera deseado.
Y atar nuestras cinturas con cordeles de pasión dorados
y el éxtasis final solo fuera el principio de un nuevo placer.

[/align]




[/align]

[/align]
[/align]